martes, 8 de enero de 2013
En la entrada que os hemos brindado anteriormente hemos hablado de varias enfermedades y en qué consisten las mismas. A continuacion, haremos un repaso por las mismas en el cual os daremos algunos consejos para su prevencion así como para su tratamiento una vez que estas ya hayan aparecido.
Enfermedad de los huesos de cristal u ontogénesis imperfecta
Tratamiento y Recomendaciones
Aunque no hay una cura para la
Osteogénesis Imperfecta, se pueden aliviar los síntomas. Los tratamientos
pueden incluir:
·
Tratamiento de fracturas.
· Tratamiento de dientes quebradizos.
·
Medicamentos para aliviar el dolor.
·
Fisioterapia.
·
Uso de sillas de rueda, corsés ortopédicos y otros aparatos.
·
Cirugía.
Los bisfosfonatos
son medicamentos que se han estado usando para tratar la osteoporosis y han
demostrado ser muy valiosos en el tratamiento de los síntomas de la
Osteogénesis Imperfecta, particularmente en niños. Estos medicamentos pueden
incrementar la fuerza y densidad del hueso en personas con esta enfermedad y
han mostrado que reducen considerablemente el dolor óseo y la tasa de
fracturas, en especial en los huesos de la columna.
En los casos más
severos, se puede considerar la posibilidad de la cirugía para colocar varillas
metálicas en los huesos largos de las piernas, con el fin de fortalecer el
hueso y reducir el riesgo de fractura. De igual manera, el uso de dispositivos
ortopédicos (abrazaderas) puede ser útil para algunas personas.
La cirugía
reconstructiva se puede necesitar para corregir cualquier tipo de deformidades.
Este tratamiento es importante debido a que las deformidades, como las piernas
arqueadas o un problema en la columna, pueden afectar en forma considerable la
capacidad de una persona para moverse o caminar.
Sin importar el
tratamiento, las fracturas ocurren y la mayoría cicatriza rápidamente. Se debe
limitar el tiempo con la férula o yeso, dado que se puede presentar pérdida
ósea (osteoporosis por desuso) cuando no se utiliza una parte del cuerpo
durante un período de tiempo.
Muchos niños con
Osteogénesis imperfecta desarrollan problemas de imagen corporal a medida que
llegan a sus años de adolescencia. Un trabajador social o un psicólogo pueden
ayudarles a adaptarse a la vida con esta enfermedad.
No
se ha aprobado ningún medicamento para tratarla ni prevenirla, pero los
expertos están tratando de conocer más sobre:
- Los genes que la causan.
- Los medicamentos que ayuden a crecer a las personas que padecen de Osteogénesis Imperfecta (hormona de crecimiento).
- Los medicamentos que fortalecen los huesos (bifosfonatos y teriparatidas).
- El uso de mejores recursos quirúrgicos.
Debido a
las frecuentes fracturas que padecen quienes sufren de esta enfermedad, en
muchas ocasiones sus síntomas son confundidos con el maltrato infantil haciendo
pasar un mal momento a sus familiares más cercanos.
En el
año 2008 nació en España la primera niña salvada gracias a una manipulación
genética de sufrir esta enfermedad al nacer. Tenía
el 50% de probabilidades de nacer con los huesos
de cristal, pero una avanzada técnica de selección genética lo ha evitado.
Por primera vez, un bebé español ha podido escapar de esta grave enfermedad
hereditaria conocida por causar múltiples fracturas óseas durante toda la vida.
La niña, nacida en Alicante, ha venido al mundo libre de la Osteogénesis
imperfecta. Podrá hacer una vida normal. "Antes solamente podíamos saber
si el bebé tenía la enfermedad a partir del cuarto mes de gestación. Si la
mutación existía, la madre entonces decidía si abortaba o no. Era muy duro.
Reumatismo
Tratamiento
El ministerio de sanidad
del gobierno de España concluye que la homeopatía, aroma terapia y demás
"remedios naturales" no tienen ningún tipo de efecto sobre la salud
más allá del efecto placebo y por tanto, no sirven como tratamiento
de ningún tipo de trastorno, enfermedad o dolencia de cualquier clase.6
Un gran número de remedios herbarios tradicionales se recomiendan para
el "reumatismo". Por parte de la aroma
terapia hay varios aceites o
cremas que se utilizan para aliviar dolores que contienen esencias naturales.
Los diferentes usos pueden ser tanto para ingerir como para frotar en la zona
dolorida. En algunos casos para la ingesta se mezclan unas gotas de la esencia
con un poco de azúcar morena. La mayoría de los ungüentos para frotar en las
zonas doloridas se realizan con aceites calientes
Por otro lado en casos agudos o crónicos la acupuntura permite una
completa recuperación o curación en casos de afecciones agudas no infecciosas.
Por otro lado permite también una clara mejoría en cuanto al dolor y la
movilidad.
La medicina moderna, tanto convencionales como complementarios,
reconocen que las enfermedades reumáticas diferentes tienen diferentes causas
(y varios de ellos tienen múltiples causas) y requieren diferentes tipos de tratamiento, el tratamiento inicial en
las enfermedades reumatológicas más importantes es con analgésicos, como paracetamol y anti-inflamatorios no esteroideos
(AINE), de los cuales son el ibuprofeno y el naproxeno.
A menudo, se requieren analgésicos más fuertes.
Recomendaciones
Es muy importante realizar de forma diaria y constante,
ejercicios para mantener la elasticidad de las articulaciones. Sepamos cuales
son los más apropiados y que remedios naturales podemos utilizar para
combatir el dolor.
La actividad física y la contracción muscular favorecen
la tonificación muscular y la estabilidad de las articulaciones, constituyéndose
como los mejores estimulantes existentes para la formación del hueso en el esqueleto “hay que hacer
ejercicio físico, adaptado a la capacidad de
cada persona, a su edad, situación cardiovascular y
entrenamiento previo y patología afectada”.
Durante el verano, las enfermedades reumáticas suelen encontrarse
mejor, con menos crisis y
exacerbaciones de
su dolor ya que las radiación ultravioleta es fundamental para los huesos y los
músculos.
Para más información consultar:http://www.coflarioja.org/fileadmin/usuario/Radio/2010/FISIOTERAPIA_EN_REUMATOLOGIA.pdf
Gota
Tratamiento
1) Las terapias que existen actualmente para el alivio del dolor son:
- Medidas físicas: Aplicación de hielo local por
aproximadamente 20 minutos: un ensayo clínico
- Fármacos: Como:
- AINES: Son
los de elección, si no existe contraindicación para su uso. Deben utilizarse en
las dosis máximas permitidas. Existen múltiples estudios que demuestran su
efectividad en cuanto a la disminución del dolor. Aunque comprende una familia
numerosa de medicamentos.
Recomendaciones
- Baja de Peso: en general se
recomienda limitar el aumento de peso en un peso normal y baja de peso en sobrepeso y obesidad.
- Reducción de la ingesta de OH: se recomienda su
reducción drástica, especialmente aquellos de alta gradación. Hay un
estudio mostró que la ingesta de licores o cerveza aumentaba la incidencia
de gota.
- Reducción ingesta alimentos ricos en purinas: Otro estudio
realizado con esta misma población mostró que la dieta rica en carnes o
mariscos ricos en purinas, aumentaba la incidencia de gota, y no así la
ingesta de verduras ricas en purina.
- Evitar medicamentos que pudiesen elevar la
uricemia: Se
asocian a hiperuricemia: diuréticos, salicilatos en dosis bajas,
etambutol, etanol, pirazinamida y levodopa.
Para más información consultar:
Cáncer de huesos
Tratamiento y
Recomendaciones
El tratamiento dependen del tipo, del
tamaño, ubicación y etapa del cáncer, así como de la edad y salud en general de la
persona. Las opciones de tratamiento para el cáncer de hueso incluyen cirugía, quimioterapia, radioterapia y criocirugía.
- Cirugía es el tratamiento habitual para el cáncer de hueso. El cirujano extirpa todo el tumor con márgenes negativos (no se encuentran células cancerosas en los márgenes o bordes del tejido que se extrae durante la cirugía). El cirujano puede también usar técnicas quirúrgicas especiales para reducir al mínimo la cantidad de tejido sano que se extrae con el tumor.
- Grandes avances en técnicas quirúrgicas y tratamientos pre-operativos de los tumores han hecho posible que la mayoría de los pacientes con cáncer de hueso en un brazo o en una pierna eviten procedimientos quirúrgicos radicales (como la amputación total de una extremidad). No obstante, la mayoría de los pacientes que se someten a una cirugía conservadora de extremidades necesitan cirugía reconstructiva para aumentar al máximo la función del miembro.
- Quimioterapia es el uso de fármacos anticancerosos para eliminar las células cancerosas. Los pacientes que tienen cáncer de hueso por lo general reciben una combinación de fármacos anticancerosos. Sin embargo, la quimioterapia no se usa actualmente para tratar el condrosarcoma.
- Radioterapia, también denominada terapia de radiación, utiliza rayos X de alta energía para eliminar las células cancerosas. Este tratamiento se puede usar en combinación con cirugía. Suele utilizarse para tratar el condrosarcoma, el cual no puede ser tratado con quimioterapia. También puede usarse para pacientes que no quieren someterse a cirugía.
- Criocirugía es el uso de nitrógeno líquido para congelar y destruir las células cancerosas. Esta técnica puede usarse a veces en lugar de la cirugía convencional para destruir tumores (1).
Sí. El cáncer de hueso a veces se metastatiza, particularmente a los pulmones o puede reaparecer (regresar), ya sea en el mismo lugar o en otros huesos del cuerpo. Las personas que han tenido cáncer de hueso deberán ver al médico regularmente e informar de inmediato acerca de cualquier síntoma inusual. El seguimiento varía según los distintos tipos y estadios del cáncer de hueso. Por lo general, los pacientes son examinados con frecuencia por sus médicos y se realizan pruebas de sangre y rayos X con regularidad. Las personas que han tenido cáncer de hueso, especialmente los niños y adolescentes, son más propensos a padecer otro tipo de cáncer, tal como leucemia. El seguimiento periódico garantiza que se habla de los cambios en la salud y se tratan los problemas lo antes posible.
Vamos a realizar un repaso por las enfermedades osteocarticulares mas comunes que podemos encontrarnos, destacando los aspectos mas relevantes de las mismas, aquellas que, a veces, escuchamos los nombres pero no sabemos muy bien a qué van referidas exactamente.
La enfermedad de los huesos de cristal
Es una patología genética rara, la llamada
enfermedad de “los huesos de cristal” u osteogénesis imperfecta fragiliza los
huesos extremadamente. Deformación del esqueleto, fracturas repetidas y dientes
translúcidos son algunos de los síntomas que a lo largo de los años padecen las
personas afectadas de esta condición médica sin cura. No obstante, nuevos
medicamentos arrojan algo de esperanza.
La osteogénesis imperfecta, afecta a una de
cada 20.000 personas en todo el mundo y, aproximadamente, una de cada 55.000
presenta la forma más grave. Aunque sus huesos son extremadamente frágiles, de
ahí el nombre de huesos
de cristal, no todos los individuos afectados presentan fracturas.
Y si bien se están estudiando algunas terapias experimentales, hoy por hoy no
existe cura; el tratamiento se basa en la prevención y la corrección de los
síntomas.
Fracturas repetidas
Las
fracturas repetidas, que comienzan en la infancia, jalonan la vida de las
personas que padecen osteogénesis imperfecta. La causa de esta fragilidad ósea
es la competición entre las células. En un hueso sano, existe un equilibrio
dinámico entre las osteoclastias, células encargadas de destruir el tejido
óseo, y las osteoblastias, responsables de crear uno nuevo. Pero en la
osteogénesis imperfecta las osteoclastias superan en número a sus compañeras,
provocando fracturas y deformaciones de los miembros y el esqueleto. Los
dientes no están exentos ya que devienen translúcidos y frágiles. La mayoría de
las veces la persona es de muy baja estatura. Además de por las fracturas, la
vida de estas personas está jalonada por las internaciones.
Reumatismo
El Reumatismo o desorden
reumático,1 es un término no específico para problemas médicos que
afectan a las articulaciones, el
Corazón, los huesos, los riñones, la piel y pulmones. El estudio de las intervenciones
terapéuticas en estos trastornos se llama reumatología.
Con seguridad, en más de una conversación entre
abuelitos has escuchado ese término: que sufren de reuma y en realidad no lo
pasan muy bien. Sin embargo, el reuma o reumatismo no es una enfermedad en sí misma, sino
que una serie de síntomas de algunas enfermedades que afectan a las
articulaciones, los huesos y músculos, y que se traducen en diferentes
trastornos caracterizados por dolor, rigidez e hipersensibilidad.
Existen tres grandes grupos de complicaciones que provocan la respuesta
reumática: uno abarca a las enfermedades degenerativas; otro, a las infecciones
e inflamaciones, y el tercero, a las de origen metabólico o derivadas de
insuficiencias alimentarias.
- Artrosis
Es uno de los males reumáticos más comunes. Es una
enfermedad producida por el desgaste de la articulación que lesiona los
cartílagos, y sin la amortiguación que ellos nos garantizan, los huesos se
rozan con el consecuente dolor y deformación.
- Artritis reumatoide
Perteneciente al segundo grupo, es una extraña
enfermedad, ya que es el propio sistema inmunológico (encargado de las defensas
en el organismo) el que empieza a atacar los tejidos del cuerpo que se supone
debe proteger. Este trastorno, del tipo autoinmune,
inflama las articulaciones, que se ponen rígidas, se hinchan y se deforman.
Muchas de las articulaciones pequeñas se ven afectadas simétricamente.
Las manos y los pies, por ejemplo, se dañan en el mismo grado en ambos lados.
Por lo general, la rigidez es peor por la mañana, aunque mejora durante el día.
Cuando la artritis es grave, los espacios articulares desaparecen y cambia el
ángulo de las extremidades como consecuencia de la laxitud (ausencia de
tensión) de los ligamentos. Las extremidades se vuelven ásperas y alrededor de
ellas se forman nódulos; la piel se ve delgada y frágil, lo que finalmente
restringe el movimiento.
- Artropatías
Pertenece al tercer grupo de las enfermedades
osteoarticulares atacando tanto al cartílago como al tejido sinovial (por donde
circula el líquido
sinovial). Son provocadas por pequeños cristales que no han
sido bien asimilados o integrados por el organismo. Si estos microcristales van
al cartílago, lo endurecen y le originan una artrosis. Si, por el contrario, se
dirigen al tejido sinovial, lo inflaman y provocan una artritis.
Gota
Esta compleja enfermedad, de origen incierto, es causada por una
alteración del metabolismo del ácido úrico producido en el organismo por la
ruptura de proteínas, y como resultado de una elevación de los niveles de este
metabolito en la sangre. Cerca del 95 % de los que padecen este mal son
hombres, aunque es raro en jóvenes de edad inferior a los 30 años. Cuando se
producen ataques agudos, el dolor es muy intenso y se localiza con frecuencia
en el dedo gordo del pie, aunque a veces puede situarse en el tobillo, la
rodilla, la cadera, el hombro, la muñeca, o el codo. El ataque suele comenzar
en forma brusca; la articulación se hincha, enrojece, e inflama, y se torna muy
sensible. Sin tratamiento, los ataques duran entre unos días a varias semanas.
El tratamiento requiere el reposo completo del
lugar afectado y una dieta simple baja en proteínas, además de una ingesta
elevada de agua, con el fin de reducir el contenido de ácido úrico del
organismo. La fase aguda se trata con fármacos antiinflamatorios. La gota
crónica se acostumbra tratar con agentes que favorecen la eliminación de ácido
úrico y agentes que inhiben su producción.
Cáncer
Es una enfermedad maligna que puede afectar también
a los huesos. Si se origina en un hueso, se le conoce como primario. Este es
frecuente en personas jóvenes y el tipo más común es el osteosarcoma (tumor que
se aloja en los huesos largos, como el fémur).
Con frecuencia, el tumor maligno del hueso es el resultado de la extensión de
las células cancerígenas procedentes de otras partes del cuerpo. Si este cáncer
más tarde empieza a desarrollarse en lugares diferentes, se le conoce como
metástasis o cáncer secundario. Este es corriente en las personas mayores y las
zonas afectadas más comunes son el cráneo, pelvis, vértebras, costillas,
esternón y húmero.
Es raro
que un cáncer empiece su desarrollo en el hueso. Es más común que el cáncer se
haya diseminado al hueso desde otras partes del cuerpo.
Existen
tres tipos de cáncer óseo:
- Osteosarcoma: se
desarrolla en los huesos en crecimiento, generalmente entre los 10 y los
25 años de edad
- Condrosarcoma:
comienza en el cartílago, por lo general después de los 50 años de edad
- Sarcoma
de Ewing: comienza en el tejido nervioso de la médula
ósea de las personas jóvenes, con frecuencia después de un tratamiento por
otra afección con radiación o quimioterapia
El
síntoma más común del cáncer de hueso es el dolor. Otros síntomas pueden variar
dependiendo de la localización y el tamaño del cáncer.
- Otras dolencias son la enfermedad de Paget u osteitis
deformante, un mal de origen desconocido que se caracteriza por
alterar la formación normal de un hueso, y el lupus, una afección inflamatoria
crónica que puede afectar varias partes del cuerpo, especialmente
articulaciones, piel, sangre y riñones.
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